martes, 9 de agosto de 2011

Praga - Martes, 9 de agosto de 2011. Praga

  Hoy nos hemos levantado con toda la intención de hacer el Free Tour de Praga con la misma empresa que lo hicimos en Berlín (Sandemans), por lo que bajamos a desayunar y luego arrancamos!

  Nos dirigimos hacia el río Moldava, y lo cruzamos por Jiráskův Most. Allí, esquina con Rašínovo Nábřeží nos encontramos, de frente con el Dancing Building (edificio raro donde los haya y choca con el resto de la arquitectura de la ciudad de lo moderno que es). Fotito de rigor.





  Seguimos a la izquierda (pues nos dirigíamos al puente Carlos) por Masarykovo Nábřeží, encontramos obras... cómo no... y nos topamos (la verdad es que nos hartamos de verlo...) con el Monumento a Frantisek Palacký.


  Continuamos nuestra ruta... pasamos por dentro de unas minigalerías comerciales y... ¡¡oohh!! ¡¡A nuestra izquierda el puente Carlos!!


  (No, el caballero no venía con nosotras, pero es imposible hacer una fotito sin que nadie aparezca...).

  Por supuesto, ya que estábamos ahí, fuimos a pasear un poco por el puentecito... Dicho puente cruza el río Moldava (como todos, vamos) pero es el más antiguo de la ciudad y une la ciudad pequeña, con la ciudad vieja. En dicho puente nos encontramos con 30 estatuas, todas ellas son copias pues las originales están en el museo. 

  La estatua más visitada es la de San Juan Nepomuceno pues, según las leyendas, si tocas el relieve donde el santo es arrojado al río, trae suerte. Aunque también se toca al relieve del perro para pedir deseos...Mas se indica que aunque toques y retoques, estos relieves no hacen cumplir los deseos (ahora de fotos se hartan y limpitos quedan un rato dichos relieves) sino que se tiene que pedir en el sitio donde fue arrojado el santo al río. En ese lugar, en la barandilla, hay una cruz arzobispal con 5 estrellas. Se tiene que solicitar un deseo colocando cada uno de los dedos de una mano en una de las estrellas (cosa harto difícil para l@s que tengan unas manos tipo Miniyo como yo misma... pero oye, que si hay que estirar los dedos, se estiran).




  El puente está lleno de vendedores ambulantes de bisutería artesana y, sobre todo, de láminas y cuadros....

  Dejando el puente Carlos a nuestra espalda, seguimos por la calle Karlova, hasta que llegamos a Husova, allí giramos a la derecha y la primera calle de nuevo a la izquierda (que vuelve a ser Karlova... esto de repetir los nombres descoloca) y seguimos hasta la calle Jilská donde giraremos a la izquierda y, sin dejar de seguirla (haced los recovecos, que esto no es como Barcelona que todo es paralelo y perpendicular), atravesaremos una placita y.... donde veais un montón de gente mirando a un sitio determinado.. habéis llegado al reloj astronómico de Praga, el cual está ubicado en la esquina de la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga.

 


 Dado que nuestra idea era hacer el free tour, fuimos a ver si conseguíamos el horario pero llegamos tarde por lo que nos fuimos a patear un poco por los alrededores mientras esperábamos al siguiente (pues uno ya había salido...). Al final nos enganchamos a otro grupo (que ya había empezado la explicación) por lo que nos perdimos la historia de la Plaza de la Ciudad Vieja, pero enganchamos en el reloj artronómico. En este reloj contaron la historia que se cuenta en casi todos los monumentos que se consideran especiales y es que al constructor le arrancaban los ojos (sí, lo sé, un poco saw...) para que no pudiera volver a construir otro igual, pues con este reloj y el pobre desgraciado que lo construyó... más de lo mismo (mejor se hubiera quedad en casita jugando a relojero de barrio...). 

  El recorrido del tour es, por si a alguien le interesa: Plaza de la Ciudad Vieja (donde se inicia el recorrido), Reloj Astronómico, Iglesia de Týn (de la cual se ven las torres desde la plaza de la ciudad vieja)



  Palacio de Kinský, Teatro estatal, Universidad Carolina (ahí nos permitió sentarnos en el suelo, cosa que casi me tiro en plancha... mientras nos comentaba que era la universidad más antigua de Europa y una de las más prestigiosas de la Europa del Este y Centro).


  Seguimos a la Plaza Wenceslao (la cual es un rato larga... comparándola con el resto de la ciudad), la Torre de la Pólvora y Casa Municipal, la Estatua de Fraz Kafka (en la entrada del barrio judío)



  El barrio Judío "Josefov", donde está la Sinagoga Vieja - Nueva, la Sinagoga Española y el Cementerio Judío (el cual es bastante curioso dado que tiene más de 10.000 lápidas y se han ido apilando unas sobre otras, se llenaba, un poco más de tierra y como si no hubieran tumbas debajo... sólo las lápidas)




  Finalmente fuimos a parar delante del puente de Carlos donde nos hizo una panorámica (qué bien queda esta palabra...) de las vistas del Castillo de Praga y la Catedral de San Vito y... ¡¡se terminó!! (Rebentaica acabé yo.... hasta que no pillo fondo soy de poco andar...). Nuestro guía fue Tom, y la verdad que... ¡¡muy bien!!

  Después nos fuimos a comer algo (ya con más hambre que el tamagochi de un sordo...) y acabamos en una especie de casal de barri, que era un poco en plan como si hicieran cosas de teatro y nos pedimos unos bocatas que... ¡¡que bien sentaron!!



  Después estuvimos un rato más andando por nuestra cuenta... dando vueltas por la parte vieja (al castillo decidimos que iríamos al día siguiente por lo que era una soberana tontería ir hacia allí...) y después decidimos que íbamos a volver al hotel, descansar, y salir a cenar. 

  ¡¡Ostras!! Y... ¡¡cómo no en este viaje!! Empezó a llover. Saca el chubasquero del bolso, póntelo cual E.T. (una experiencia ya en ello...) y ¡¡¡¡salió el arcoiris!!!!! 





  De vuelta al hotel, nos cruzamos con un chaval que me soltó algo... (yo, entre que a veces parece que me tendría que hacer con acciones de una empresa de audífonos, entre el chubasquero que me tapaba las orejas y el ruidillo constante de la lluvia...) como que no me enteré de nada. Le puse cara de (soy bastante expresiva...) no me estoy enterando de nada, el chaval repite la pregunta, y yo careto de... sigo sin enterarme de nada, me lo pregunta en inglés y le contesto con mi inglés macarrónico... I'm sorry, but I don't understand you. Me giro a mis amigas, les suelto algo en castellano y el chaval me suelta: es que te estoy hablando en castellano y no te enteras. ¡¡ZAAAAAAASSSS En toda la boca!! Resulta que el pobre chaval era checo, que había estado de Erasmus durante dos años en Andalucía (¡¡qué acepto andaluz tenía el colega!! ¡¡Oooooooléééééééé túúúúúúú!!) y le había hecho gracia vernos por ahí. Esta noche sí que vino Noe a cenar con nosotras al bareto del día anterios (para qué buscar otro más lejos si este ya estaba bien). Ala, ¡¡mañana otro día!!

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