Salimos del peazo hotel de buena mañana, aparcamos el coche en un Carrefour que hay muy cerca del centro de la ciudad y nos tomamos un café mientras esperamos que abran para comprar provisiones. Para pagar, lo intentamos con la tarjeta Visa Electrón de La Caixa cosa que nos comporta el tenernos más de media hora en la caja (y no exagero ni un poquito) mientras se miraban la tarjeta como si fuera de otro planeta. Pues no lo entiendo. Mientras estábamos dando vueltas ayer vimos que había una oficina bancaria de La Caixa ¿qué demonios miran tanto?. Finalmente pagué con la Visa Clàssic y nos fuimos (sino todavía nos tendrían en la cola…). Un tema a tener en cuenta es que en Francia todavía utilizan el chip de las tarjetas si es que utilizáis una Electrón.
Enfrente hay una Oficina de Turismo bastante grande, donde entramos para buscar información sobre el Loire y compramos una guía y unas postalitas (¡cómo no!). Visitamos la catedral (que es bastante impresionante y muy bonita) y seguimos paseando por las calles de la ciudad.
Si vais en coche, hay que tener en cuenta que todas las calles del centro son "Zona Azul" por lo que preparad la cartera si tenéis que aparcar. En referencia al tema del alojamiento, por estas fechas hay unos cuantos y en casi todos hay sitio.
Unas de las cosas que nos sorprenden positivamente es el echo de que no haya cacas de perro ni chorizos por la calle: todo está muy limpio y hecho con el mejor gusto posible. ;)
A las 12:45 dejamos Orlèans para ir hacia Meung sur Loire (¡¡visita al primer Château!!). El castillo está ubicado en el centro del pueblo y, cuando llegamos estaba cerrado, por lo que decidimos comer una ensalada y un poco de embutido sentaditos en un banco de un parque y de cara a una riera que pasa por allí (hace un día genial).
Después nos vamos tranquilamente a visitar el Château de Meung. Este castillo no es muy grande y muchas de las estancias están decoradas con un ambiente "terrorífico" ¡qué miedo! con maniquís disfrazados de novia (una de ellas tocando el piano) y una especie de papel fino el cual simula telarañas. La luz tenue que simula velas, y sonidos de puertas que se van abriendo y golpes lo acaban de bordar para que sea el sitio donde seguro que más de uno no pasaría la noche. Bajando unas escaleras muy empinadas llegas a las mazmorras (que han sido excavadas en la roca). La iluminación es muy débil y también hay algunos maniquís. ¡Ah! Por cierto, los gritos y golpes están a la orden del día…
Durante la visita estuvimos hablando con la que (parece ser ya que era igual a la del cuadro) que era la propietaria: una mujer joven muy bien vestida y simpática que intentaba explicarnos algunas cosas relacionadas con el castillo y que no nos enteramos de casi nada, una pena, aunque hay que reconocer que nosotros, de francés ni papa.
Acabamos de hacer la visitita a Meung y cogemos el coche para ir a Chambord, el cual es uno de los Chäteaus más grandes y famosos que visitaremos (la entrada cuesta 7,00€). Estuvimos un buen rato dando vueltas por todos los rincones del castillo (los que se podían visitar, por supuesto). El castillo es muy grande ya que tiene 440 habitaciones y tiene gran cantidad de chimeneas (exactamente 365). Una cosa curiosa es la doble escalera de espiral (proyecto de Leonardo da Vinci) por la cual por una escalera bajaba el rey y, por la otra, sus súbditos de forma que nunca se llegaban a encontrar en la escalera.
Esta noche nos quedaremos a dormir "en ruta", en un pueblecito muy bonito y acogedor que encontramos por el camino: Bracieux.
El hotel se llama Le Cygne (www.hotelducygne.com) y nuestra habitación (al igual que el resto) tiene salida directa a la calle por lo que podemos dejar el coche cerca de nuestra puerta. La habitación nos cuesta 46,00€.
Enfrente hay una Oficina de Turismo bastante grande, donde entramos para buscar información sobre el Loire y compramos una guía y unas postalitas (¡cómo no!). Visitamos la catedral (que es bastante impresionante y muy bonita) y seguimos paseando por las calles de la ciudad.
Si vais en coche, hay que tener en cuenta que todas las calles del centro son "Zona Azul" por lo que preparad la cartera si tenéis que aparcar. En referencia al tema del alojamiento, por estas fechas hay unos cuantos y en casi todos hay sitio.
Unas de las cosas que nos sorprenden positivamente es el echo de que no haya cacas de perro ni chorizos por la calle: todo está muy limpio y hecho con el mejor gusto posible. ;)
A las 12:45 dejamos Orlèans para ir hacia Meung sur Loire (¡¡visita al primer Château!!). El castillo está ubicado en el centro del pueblo y, cuando llegamos estaba cerrado, por lo que decidimos comer una ensalada y un poco de embutido sentaditos en un banco de un parque y de cara a una riera que pasa por allí (hace un día genial).
Después nos vamos tranquilamente a visitar el Château de Meung. Este castillo no es muy grande y muchas de las estancias están decoradas con un ambiente "terrorífico" ¡qué miedo! con maniquís disfrazados de novia (una de ellas tocando el piano) y una especie de papel fino el cual simula telarañas. La luz tenue que simula velas, y sonidos de puertas que se van abriendo y golpes lo acaban de bordar para que sea el sitio donde seguro que más de uno no pasaría la noche. Bajando unas escaleras muy empinadas llegas a las mazmorras (que han sido excavadas en la roca). La iluminación es muy débil y también hay algunos maniquís. ¡Ah! Por cierto, los gritos y golpes están a la orden del día…
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| Castillo de Meung |
Acabamos de hacer la visitita a Meung y cogemos el coche para ir a Chambord, el cual es uno de los Chäteaus más grandes y famosos que visitaremos (la entrada cuesta 7,00€). Estuvimos un buen rato dando vueltas por todos los rincones del castillo (los que se podían visitar, por supuesto). El castillo es muy grande ya que tiene 440 habitaciones y tiene gran cantidad de chimeneas (exactamente 365). Una cosa curiosa es la doble escalera de espiral (proyecto de Leonardo da Vinci) por la cual por una escalera bajaba el rey y, por la otra, sus súbditos de forma que nunca se llegaban a encontrar en la escalera.
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| Chambord |
El hotel se llama Le Cygne (www.hotelducygne.com) y nuestra habitación (al igual que el resto) tiene salida directa a la calle por lo que podemos dejar el coche cerca de nuestra puerta. La habitación nos cuesta 46,00€.

