domingo, 7 de agosto de 2011

Berlín - Domingo, 7 de agosto de 2011. Berlín – Postdam – Berlín

  Hoy nos levantamos con toda la intención (y lo hicimos) de ir a Postdam y esta vez sí que compramos el abono de zona A-B-C (nos pillaron una vez... ¡¡no más!!).

U Bahn
 Cogimos el U-Bahn S1 hasta la Postdam Hauptbahnhof desde donde cogeríamos un autobús hacia el Palacio Orangerie. Por supuesto, no íbamos a salir por la puerta que nos pertocaba... o sea que nos recorrimos a pata TODA la estación por fuera.... Esperamos al autobús 695 y nos bajamos en el Palacio Sansoucci ("Sin preocupaciones") que era donde el Rey de Prusia Federico II pasaba el veranillo.... Ahí nos deleitamos paseando por sus jardines... (la verdad es que es aconsejable llevar un buen calzado porque no veas... ¡¡son enormes!!). Es como un laberinto en el que vas encontrando estatuas y diversos templetes y pabellones. Vale la pena la fotillo a los pies de la escalinata (que es central al mini palacio, comparado con otros que he visto.... ¡¡este parece un cenador!!) pues hay una vista general de las viñas (plantadas contra el muro que forman las tres terrazas), y, si se puede y te deja el resto de los turistas, a través de la fuente que está ubicada en este lugar.
Vista de las Viñas
Vista desde la escalinata
Vista desde la fuente

  


  Nosotras, para empezar el recorrido por los jardines, nos ubicamos al lado de la fuente, de espaldas al palacio, y giramos por el camino de la derecha (da igual cuál elijáis... al final creo que todos recorremos lo mismo...). Teníamos un mapa donde nos ubicaba los templetes y pabellones porque sino, me da que nos hubiéramos saltado más de los que pasamos porque acabamos hasta los mismísimos de patear... Ya en modo museo (nos nos entretengamos mucho que hay que mirar muchas cosas y esto es enorme...) fuimos hacia el Neues Palais (sí, se llama así.... no me preguntéis el motivo) el cual es bastante más grande que el de Sansoucci. Ahí nos sentamos en las escalinatas a descansar un poco (¡¡qué queréis, somos turistas!!). Si queréis visitarlo, las entradas cuestan aprox 8€.

Neules Palais


  Nos levantamos pensando en que teníamos que volver a patear un rato... y nos dirigimos a ver si localizábamos el pabellón chino pues es el que destaca más. Es como un juguete chino...pintado en un verde pastel y decorado con figuras chinas en pan de oro...(o que parecía ese material). Ahora, para encontrarlo, en plan.... ¿cogemos este sendero o cogemos otro? Estuve a punto de pedir "prestada" una bici.... ¡¡qué jartá de andar!!


Chinesisches Haus

  Después decidimos que ya habíamos tenido bastante de jardines por lo que... a buscar la puerta de salida. Para ello intentamos seguir a la gente... a algún sitio tendrían que ir, ¿¿¿no???

  Una vez fuera de los jardines nos acercamos a la puerta de Brandenburgo de Postdam (que no la de Berlín) y de ahí recorrimos una calle peatonal, monísima, repleta de tiendas. Por supuesto no nos pudimos resistir el entrar en una tiendecita a comprarnos unos de los panes que hacen... creo recordar que cayó (compartido, of course...) uno de queso y otro de frutos secos...


Puerta Brandenburgo de Postdam
  Ahora nos dirigimos a coger el autobús 692 para ir al Palacio Cecilienhof donde, en el año 1945 (entre el 17 de julio y el 02 de agosto) se reunieron Iósif Stanlin, Viacheslav Mólotov (Unión Soviética), Clement Atltlee, Ernest Bevin (Reino Unido), Harry S. Truman, James F. Byrnes y William D. Lehary (Estados Unidos) para firmar el Tratado de Postdam, donde, entre otras cosas, se decidió la repartición de Alemania en 4 zonas. El palacio en sí, es diferente a todos los rococó que hayáis podido ver. Es como una casa de campo gigante, tipo las que se ven por el Tyrol. Me gustó. Por cierto, el recorrido de ese autobús no está nada mal pues pasas por la colonia rusa que ¡¡menudas casitas tiene!! Para volver, fuimos a la siguiente parada... y seguir la ruta del autobús (inicio y fin en el mismo sitio, menos mal...)

Palacio Cecilienhof
  Volvimos a hacer el camino a la inversa (hacia Berlín) y, dado que a la ida vimos que pasábamos cerca de la Columna de la Victoria, la Siegessäule, decidimos que nos acercaríamos a verlo dado que era uno de los sitios a los que queríamos ir. En realidad, las que se encargaron de saber dónde nos íbamos a bajar eran Elena y Noe porque lo que es la que escribe.... Vamos, que hubiéramos dado veinte mil vueltas y todavía estaría buscando la estación...

  Dicha columna mide 69 metros y está ubicada en el Tiergarten y en la parte superior hay un ángel dorado. Bajamos del U-Bahn, en una estación que estaba como encima de un puente y ala... ¡¡¡a patear hacia la columna!!! Yo no sé si es que ya estaba muerta de tanto darle a la suela del zapato o es que la avenida era enoooormeeee.... Menos mal que para que saliera en la foto no teníamos que acercarnos mucho (si no, se salía del objetivo... que no es que lleváramos unas cámaras profesionales...), por lo que foto y vuelta al tren.


Siegessäule
  Nos bajamos en AP (para variar) y decidimos cenar antes de dirigirnos, exhaustas (por lo menos yo) hacia el hotel. Esa noche, cenamos en la misma AP, en un restaurante italiano donde..... ¡¡el camarero era español!! (Oyoyoyoyoyoyoyyyyyyy, todavía me emociono al acordarme...). En la mesa de al lado, había una familia muy maja también, una pareja con dos hijos que fueron muy amables de hacernos un par de fotitos.... :D

  Vuelta al hotel y... ¡¡a descansar!!



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