Nos levantamos con la idea de olvidar el día anterior: queremos ir a visita Edimburg, pues el día anterior poca cosa pudimos ver. Lorna, la propietaria del B&B, nos dice que justo por delante de la casa pasa un bus que nos deja en el mismo centro de la ciudad y que podemos dejar el coche en su parquing, así que esta vez, decidimos dejar el coche y los dolores de cabeza (por meternos por la ciudad con él) y vamos en transporte público.
Efectivamente, el bus nos deja en la misma Princess St. al lado de la Old Town. Subimos caminando al Edimburg Castle y hacemos la visita de rigor. El castillo es bastante grande y tiene varias exposiciones en su interior. En la explanada de la entrada podemos ver montadas las gradas que se utiliza en el Military Tatoo.
Seguidamente paseamos por la Royal Mile, se trata de la calle principal de la Old Town, el cual va desde el mismo castillo hasta el palacio de Holyrood House. La zona está muy animada: hay un festival de teatro y encontramos a varios grupos haciendo representaciones en la misma calle. También aprovechamos para visitar tiendas pues esta calle está llena.
Seguidamente paseamos por la Royal Mile, se trata de la calle principal de la Old Town, el cual va desde el mismo castillo hasta el palacio de Holyrood House. La zona está muy animada: hay un festival de teatro y encontramos a varios grupos haciendo representaciones en la misma calle. También aprovechamos para visitar tiendas pues esta calle está llena.
Al final de la Royal Mile encontramos el Palacio de Holyrood House, se trata de la residencia de la Reina cuando se desplaza a Escocia. La visita es interesante y se puede ver una buena parte del edificio, aunque hemos tenido que pagar aparte pues no entre en las visitas de l'Explorer Pass, al contrario que el castillo.
Volvemos hacia Princess St. para coger el autobús de vuelta. Una vez en el coche ponemos rumbo otra vez hacia el norte, atravesando el impresionante puente paralelo al Queensferry. La siguiente parada será para visitar la abadía y el palacio de Dumferline.
En una ferretería de Dumferline por fin encontramos el adaptador para poder conectar el cargador del móvil y el de las pilas de la cámara a la corriente, ¡bien!
En una ferretería de Dumferline por fin encontramos el adaptador para poder conectar el cargador del móvil y el de las pilas de la cámara a la corriente, ¡bien!
La siguiente visita que decidimos hacer es al castillo de Aberdour, pero a la hora que llegamos está cerrado por lo que decidimos quedarnos a dormir cerca. Esta vez también nos cuesta bastante encontrar sitio para dormir, en todos encontramos el cartel de "No Vacancies".
Encontramos sitio en un hotel, en el pueblo, pero cuando nos enseñaron la habitación a mi me dió mala espina por lo que decidimos irnos. Finalmente encontramos sitio en un B&B en el mismo Aberdour (hemos ido a los pueblos de alrededor): se trata de una casa del siglo XIX que está justo a unos 150 metros del mar, en un sitio muy bonito. Delante mismo tenemos la costa con la ciudad de Edimburgo al fondo y la ista con la Inchcolm Abbey también la tenemos delante.
Antes de ir a dormir vamos dando un paseo hasta el pueblo para cenar algo (el B&B está a unos 500 metros). El camino que lleva al pueblo va bordeando el mar y pasa por el lado del antiguo puerto. Aquí la marea baja tanto que deja todas las barcas en tierra.
Antes de ir a dormir vamos dando un paseo hasta el pueblo para cenar algo (el B&B está a unos 500 metros). El camino que lleva al pueblo va bordeando el mar y pasa por el lado del antiguo puerto. Aquí la marea baja tanto que deja todas las barcas en tierra.

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